Leí a través de Menéame que dice Boyer (el de Rumasa) que "si se bajan más los sueldos de los ministros sólo ocuparán esos cargos analfabetos" y yo me pregunto ¿qué es lo que tenemos ahora mismo? Es más, creo que el hecho de ser analfabetos los hace incluso menos dañinos: prefiero que me gobierne un malvado tonto que un malvado listo, sinceramente.
Pero de hecho sí es un problema (el que sean analfabetos, no el que cobren poco); el único requisito para ser ministro en este país es haber dedicado tu vida por y para El Partido. Esto significa que a quien se deben al llegar al poder es al Partido, no a nadie más. No responden ante nosotros, pobres títeres en este teatro que llaman democracia; responden ante aquellos que les dan y quitan el trabajo, ante aquellos que los meten en unas listas otorgándoles el estatus de elegibles.
Ser político o ministro debería ser un sacrificio, no una oportunidad. Los políticos y ministros deberían ser meros gestores, y no cazadores de votos. La política no debería ser una carrera, debería ser un servicio. Y por ello han de ser gente bien preparada: que el ministro de Sanidad sea un médico, que el ministro de Defensa sea un militar, que el ministro de Industria sea un ingeniero. Y además que cobren poco y que la corrupción se castigue muy duramente, no con una destitución y que le quiten lo bailado.
¿Que nos perderemos a gente muy preparada a la que no le compensará ser ministro? Indudablemente, pero nos perderemos también a todos los aprovechados y eso a mí, sinceramente, me compensa.
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